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Entrenamiento25 de mayo de 2026

Cómo correr en temporada de lluvias en México

Correr en temporada de lluvias: una experiencia muy mexicana De mayo a octubre, gran parte de México se viste de verde gracias a la temporada de lluvias. Para quienes corremos, esta época puede sentir…

Cómo correr en temporada de lluvias en México

Correr en temporada de lluvias: una experiencia muy mexicana

De mayo a octubre, gran parte de México se viste de verde gracias a la temporada de lluvias. Para quienes corremos, esta época puede sentirse como un reto extra: charcos, tráfico complicado, banquetas resbalosas y esos chubascos vespertinos que parecen tener cita exacta a las 5 de la tarde. La buena noticia es que con la preparación adecuada, entrenar bajo la lluvia no solo es posible, sino que puede convertirse en una de las experiencias más refrescantes y memorables de tu temporada.

Si vives en la Ciudad de México, Guadalajara, Puebla, Xalapa o cualquier zona donde el aguacero sea casi un ritual diario, este artículo te ayudará a seguir entrenando con seguridad y disfrutar cada kilómetro, llueva, truene o relampaguee… bueno, salvo que truene en serio. Vamos por partes.

Equipamiento esencial para correr bajo la lluvia

El equipo correcto marca la diferencia entre disfrutar un trote refrescante y terminar empapado, con ampollas y de mal humor. No necesitas gastar una fortuna, pero sí elegir bien.

Ropa adecuada:

  • Playera técnica de secado rápido: evita el algodón a toda costa. El algodón retiene el agua, pesa más y provoca rozaduras. Busca telas como poliéster o nylon.
  • Chaqueta impermeable ligera: idealmente con membrana transpirable. No tiene que ser de marca cara; muchas opciones nacionales en tiendas deportivas funcionan bien para lluvia ligera a moderada.
  • Shorts o mallas cortas: los pantalones largos se vuelven pesados y molestos cuando se mojan.
  • Gorra con visera: es tu mejor aliada. Mantiene el agua fuera de tus ojos y te permite ver el camino con claridad.
  • Calcetines técnicos: de preferencia de fibras sintéticas o lana merino. Evita las ampollas que causan los calcetines empapados.

Zapatos para mojado:

  • Busca tenis con buen agarre o suela tipo trail si corres en parques con tierra y lodo.
  • Evita estrenar tenis en lluvia: el agua puede deformar la mesh y la espuma si no están "domados".
  • Considera tener un par exclusivo para días lluviosos, así prolongas la vida de tus tenis principales.
  • Después de cada salida mojada, retira las plantillas, mete papel periódico dentro y déjalos secar lejos del sol directo.

Accesorios útiles:

  • Bolsa hermética o ziploc para tu celular, llaves e identificación.
  • Reloj GPS resistente al agua (la mayoría lo son, pero verifica).
  • Lubricante antirozaduras en axilas, pezones, entrepierna y pies. La piel mojada se lastima más rápido.
  • Luces o ropa reflejante, especialmente en días nublados donde la visibilidad disminuye drásticamente.

Cómo adaptar tus entrenamientos

La lluvia no debería sabotear tu plan, pero sí pide algunos ajustes inteligentes. Lo primero: baja un poco el ritmo. El piso mojado reduce la tracción y aumenta el riesgo de resbalones, especialmente en banquetas con loseta pulida o en pasos peatonales pintados, que se vuelven verdaderas pistas de hielo.

Si tenías programada una serie de velocidad o un tempo exigente, considera moverlo a otro día o ejecutarlo en una superficie más segura como una pista atlética. Los rodajes largos sí se pueden hacer perfectamente bajo lluvia ligera; de hecho, te ayudan a prepararte mentalmente para carreras donde el clima no coopere, como muchos maratones de provincia.

Acorta el zancada en bajadas y ten especial cuidado al cruzar rejillas metálicas, alcantarillas y puentes peatonales mojados. Si ves un charco grande, mejor rodéalo: nunca sabes si esconde un bache o una coladera abierta.

Seguridad: lo que no es negociable

Aquí no hay medias tintas. Hay situaciones en las que simplemente no debes salir a correr, por más ganas que tengas.

  • Tormenta eléctrica: si escuchas truenos o ves rayos, suspende de inmediato. Un rayo puede caer hasta a 15 km del centro de la tormenta. Refúgiate en un edificio sólido, nunca bajo un árbol.
  • Inundaciones: jamás cruces calles inundadas corriendo. En México, las coladeras suelen quedar destapadas y la corriente puede arrastrarte aunque parezca poca agua. Veinte centímetros bastan para tirarte.

¿Listo para correr? Encuentra carreras en tu ciudad y pon en práctica tu entrenamiento.

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